De obligada lectura para entender ciertas cosas: PROFESIÓN. Médicos y Titulados superiores: ¿tan distintos, tan diferentes?

Este artículo de la e-revista de AMYTS hay que leerlo con calma para entender bien lo que pasa en nuestros hospitales.

Los médicos y T.S. somos los primeros conscientes de la singularidad y peculiaridades de nuestro trabajo. Tanto es así que, desde hace décadas, solicitamos un ACUERDO FRANJA tanto a nivel estatal como autonómico para tratar nuestras específicas condiciones laborales. Durante todo este tiempo, la Administración se ha empecinado en mantenernos en los ámbitos de negociación junto al resto del personal sanitario, para no hacer diferencias… Nos aplican los recortes más que a nadie, y dicen que nos tratan igual que al resto de las categorías, pero:

  • NO HAY TRASLADOS en atención hospitalaria “por temor a que se desmontarían los servicios”.
  • NO HAY MOVILIDAD “por temor a que se desmontarían los servicios”.
  • NO HAY BOLSA DE CONTRATACIÓN únicas por especialidades “porque la Administración dice que nuestra realidad es diferente a la de otras categorías sanitarias”.
  • OPEs: escasas y pocas “por temor a que se desmontarían los servicios”.

¿A qué ha conducido todo esto? A una precariedad que, según los datos del propio portal estadístico de la Consejería de Sanidad tomados esta semana, afecta:

  • al 38,66% de los facultativos del SERMAS.
  • al 59,61% de los ejercen en el ámbito hospitalario.
  • llegando al 78,96% en urgencias hospitalarias.

Pero no solo eso, también a un encasillamiento que provoca que los médicos y T.S. prácticamente asuman, tanto para lo bueno como para lo malo, que el desarrollo de su ejercicio profesional se va a producir, con una altísima probabilidad, en un solo centro. De ese modo pasan años de ejercicio impecable en el contexto de una realidad altamente cualificada y exigente, y van subespecializándose en determinadas áreas.

¿Qué sucede cuando llega una OPE? Que los servicios construidos bajo las premisas descritas viven la incorporación de los opositores “de fuera” como una auténtica amenaza.  Aprobar en estas condiciones una OPE puede convertirse así en un premio (si logras consolidarla en tu propio centro) o en un castigo (si eliges otro centro y desplazas a alguien que venía desarrollando una tarea específica).

A partir de ahí aparecen las amenazas veladas o explícitas antes de elegir plaza. Advierto que son testimonios reales que pueden herir la sensibilidad del lector, y ejemplos hay muchos:

  • Especialidad quirúrgica de un gran hospital universitario: “tú verás, pero lo que puedo ofrecerte son consultas en el centro de especialidades y cirugía menor, lo demás lo tengo cubierto”
  • Subespecialidad en otro gran hospital: “Si, aquí hay [plazas de esta subespecialidad], pero todas están cubiertas, a ti te toca cubrir el centro de especialidades”
  • especialidad médica de otro gran hospital universitario: “te vas ir cuatro mañanas al centro de especialidades [semi-urbano], porque las plazas en el hospital las tengo cubiertas, así como todas las unidades específicas ([xx, xxx])”.

En AMYTS hemos recibido demasiados testimonios de este tipo como para que la Administración pueda seguir mirando hacia otro lado; lo contaba muy bien hace unos días Mónica Alloza en este Con firma.

Esta organización convierte en un hándicap el encontrar trabajo, ya que cambiamos los criterios de contratación pública de igualdad, mérito, capacidad, y publicidad, que deberían regir, por criterios muy discutibles, entre los que a menudo priman otros intereses.

La Administración se niega sistemáticamente a crear bolsas centralizadas por especialidades hospitalarias aludiendo a la “especificidad del trabajo de algunos de los facultativos que ejercen en el ámbito hospitalario”. Desde hace unos meses, tras recurso jurídico y cartas dirigidas a las distintas gerencias, están produciéndose por goteo convocatorias específicas para cobertura de puestos temporales. Estas convocatorias difieren dependiendo de cada puesto y hospital y, en algunos casos, ya solicitan perfiles en la propia oferta.

Se corre aquí un peligro evidente: inducir la subespecialización de facultativos con contratos temporales que no solo puedan ser desplazados en su momento por nuevos propietarios, sino que además tienen una dificultad añadida para consolidar su plaza en los procesos selectivos actuales. Esto ya se produce, hablamos de profesionales que llevan ejerciendo su profesión durante décadas en puestos “específicos” pero no reconocidos ni recogidos en las plantillas de sus centros.

¿En qué quedamos entonces? ¿Los médicos somos o no somos comparables a otras categorías sanitarias?

Mirando hacia la propia profesión, se echa de menos una clara voluntad reguladora, tanto en lo referido al desarrollo formal de subespecialidades como a la mejora de los procesos de selección. A nivel estatal, CESM presentó el año pasado un documento como propuesta de “condiciones y características de los procesos de selección para puestos específicos en el SNS”. La actuación de la Administración a este respecto requeriría un artículo completo: incumplimientos acumulados, escasas e insuficientes OPEs, ausencia de movilidad y traslados, ausencia de contratos interinos durante ocho años, paralización unilateral del modelo de Carrera Profesional durante nueve años y un largo y triste etcétera.

Y a todo ello le podemos añadir, en la última década, el experimento añadido, sin estudios previos ni resultados que aporten datos objetivos de su idoneidad, de “nuevos modelos de gestión”:

  • Modelo Empresas Públicas (PFI) de los “nuevos hospitales”, con contratos laborales solo los dos primeros años, que luego se trataron de privatizar con la excusa de un Plan de Sostenibilidad, cuando todo apunta a que la privatización era la intención inicial.
  • Modelos de gestión privada (PPP, hospitales de Torrejón, Rey Juan Carlos, Valdemoro y Villalba).

Y las dudas que surgen sobre los equilibrios y los flujos de financiación entre ellos.

Todo este sinsentido, ha desembocado en una falta preocupante de confianza de los profesionales en sus gestores sanitarios. Se requiere un debate sereno y concienzudo. Se puede poner en duda el modelo actual, pero sin cargarle las culpas de su falta de desarrollo respecto a aspectos fundamentales en él recogidos. Además en este momento es urgente y prioritario dar una respuesta a los desplazados por la OPE 2015, con la creación de una bolsa de empleo temporal que evite su aislamiento o expulsión del SERMAS.

Ángela Hernández Puente

Presidenta del sector AMYTS de Atención Hospitalaria

Anuncios

Ya esta disponible la nueva e-revista de @amytsmedicos. Imprescindible lectura la sección PROFESION para entender muchas cosas

Como cada domingo, ya esta disponible la e-revista de @amytsmedicos. Una forma sencilla de estar al día

Gracias a todos por el esfuerzo y dedicación que permite mantener cada domingo la e-revista de @amytsmedicos

Pasan las semanas, pasan los años, pero la e-revista de @AMYTSMEDICOS permanece fiel cada domingo

Ya es domingo y os invito al “desayuno con la e-revista de @AMYTSMEDICOS”, ya tan clásica como el “desayuno con diamentes”

er245

Disponible el Nº 245 de la E-Revista de AMYTS, (SEGUNDA ÉPOCA) del 15 al 21 de enero de 2018.

Accesible en la web de AMYTS

-EL PRESENTE NÚMERO CONSTITUYE EL TERCER AVANCE SEMANAL DE LA REVISTA MADRILEÑA DE MEDICINA CORRESPONDIENTE AL MES DE ENERO DE 2018. ISSN: 2340-4302.

SUMARIO:

1. ACTUALIDAD. Sanidad regional plantea tres escenarios para repartir el presupuesto de la Carrera Profesional en la Comunidad de Madrid.
2. ACTUALIDAD. Comienza la elección de plaza en el proceso de la OPE 2015.
3. ACTUALIDAD.Un informe refleja riesgo “muy elevado” por estrés en Urgencias de La Paz.
4. ACTUALIDAD.Nuevo incidente hospitalario por falta de conservación: Traslado de la UCI pediátrica del 12 de Octubre por la rotura de una tubería.
5. PROFESIÓN. Derecho al descanso tras guardia de sábado.
6. GESTIÓN (IN-)HUMANA. La carpeta de los contratos.
7. CON FIRMA. “Llueve sobre mojado”, por Julián Ezquerra.

Como siempre, imprescindible la nueva e-revista de @AMYTSMEDICOS

 

“Hechos puntuales”, nuevo artículo en @redaccionmedica

Hechos puntuales

Por Julián Ezquerra Gadea, secretario general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts)
Domingo, 07 de enero de 2018, a las 17:20
“Todo lo que se hace se puede medir; sólo si se mide se puede controlar; sólo si se controla se puede dirigir y sólo si se dirige se  puede mejorar”. Esta frase de Pedro Mendoza es perfecta para entender lo que sucede cada año con la epidemia de gripe, los colapsos de las urgencias, el desbordamiento de las consultas de Atención Primaria, ese déjà vu que se repite.

Sabemos cuándo llega la gripe; sabemos cómo nos afectará; sabemos que coincide con periodo de vacaciones de muchos profesionales; sabemos que tenemos que hacer frente a miles de consultas; sabemos a lo que nos enfrentamos. Es decir, que se puede medir con gran aproximación a la realidad. Mi duda es si se hace, si quien lo hace lo hace bien, si sus ‘mediciones’ se elevan a los responsables o se guardan en su cajón, y si estos hacen algo con ello o simplemente piensan: “¡Ya están estos pesados poniéndose alarmistas!” Todos los años lo mismo. Estoy convencido de que el trabajo de los técnicos sí se hace, que se eleva a la ‘superioridad político/gestora’, y hasta ahí llega mi convicción.

Bien, ya sabemos que se ha medido, o al menos eso creo. El siguiente paso es hacer una planificación que permita el control de la catástrofe. Aquí ya tengo mis dudas. Parece que siempre hay datos que nos hacen pensar que, o se hacen mal las cosas, o no se hacen. Ejemplos hay muchos, y hemos vivido dos muy recientes. Uno es el tema que nos ocupa, la gripe y sus consecuencias. Otro ha sido el caos generado por las nevadas. Siempre se llega tarde y siempre se crean los mismos problemas. Y esta parte, la del control, es más un problema de responsabilidad, no de los profesionales, sino de los gestores.

Siguiente paso. Si se controla se puede dirigir. Como parece que no hay control, o al menos los resultados así lo hacen pensar, mal se podrá dirigir. Claro, dirán nuestros insignes dirigentes, “estos son hechos puntuales” y no se pueden controlar. Se ponen en marcha medidas contundentes, tales como “prohibir hacer fotos”, “abrir pasillos para hospitalizar pacientes”, citar a 75 pacientes al médico de Familia, ese que puede con todo, mientras en los fastuosos despachos de analizan datos, se discuten medidas, se buscan profesionales, se suspenden permisos, se redactan comunicados, etc. Todo muy útil y profesional, como queda evidenciado con más hechos puntuales. Por cierto, punto tras punto, se hace una línea recta infinita. También esta parte, la de dirigir, es de los gestores, no de los profesionales.

Por último, para mejorar hay que dirigir. Reduciendo las cosas al más estricto simplismo, podemos concluir que, evidentemente, si cada año se repite e incluso empeora la situación, no se está dirigiendo. Pasará esta crisis, pasarán las gripes, pasarán los problemas habituales, seguiremos con urgencias mal dimensionadas, plantillas escasas, estructuras obsoletas, y llegaremos al tiempo de las lluvias persistentes con sus habituales inundaciones, caídas de techos, fallos eléctricos, etc. Vamos, nuevos hechos puntuales que no por repetidos dejan de serlo, y llegaremos a los calores del verano, los equipos de aire acondicionado que no funcionan, los cierres de camas, de nuevo las vacaciones del personal, etc., y por ello termino como empecé, diciendo que “Todo lo que se hace se puede medir; sólo si se mide se puede controlar; sólo si se controla se puede dirigir y sólo si se dirige se  puede mejorar”, con la esperanza de que esta frase solo sea de verdad utilizada como un “hecho puntual” y sea una realidad que se mida, se controle, se dirija y se mejore. Y esto último siento decir que me provoca una cierta risa sardónica (contracción involuntaria de los músculos de la cara de la que resulta un gesto parecido al que se hace cuando se ríe).

Alguien se ha portado mal y los Reyes en la e-revista de @AMYTSMEDICOS le traen mucho carbón

¡Feliz año 2018! Termina otro año en compañía de la e-revista de @AMYTSMEDICOS. Gracias a todos por seguir ahí

La visión crítica de un médico sobre el "sistema". Dar opinión y comentar la información, sobre todo sanitaria, pero no exclusivamente. Me interesa lo que sucede y el entorno.