Archivo de la etiqueta: prensa

“Especialidad de urgencias, una polémica sin resolver”. Nuevo artículo en @redaccionmedica

Especialidad de urgencias, una polémica sin resolver

Julián Ezquerra, secretario general del Sindicato Médico de Madrid (Amyts)
Miércoles, 02 de agosto de 2017, a las 11:50
“Es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas” (Mariano José de Larra)

Hace años que se habla de la especialidad de urgencias, su existencia, si es necesaria o no, si realmente tiene sentido, “cuerpo de doctrina” propio, si es mejor un área de capacitación específica o una especialidad más, etc. Es cierto que ha generado “cuerpo”, que hay “sentimiento de especialidad”, “orgullo de pertenencia”, y por supuesto su propia sociedad científica, sus publicaciones específicas, sus rotaciones en todas las especialidades y, en definitiva, todo lo que justificaría cualquier especialidad.

Entonces, ¿por qué esta polémica en torno a las urgencias? ¿Qué sentido tiene discutir lo obvio? Veamos el problema desde la distancia y desde la óptica de quien no se siente miembro de una sociedad científica de otra especialidad. Me traiciona el subconsciente, ya hablo de otra especialidad, lo que de alguna forma deja ver mi opinión para quien quiera verla.

Las urgencias se dan en cualquier ámbito asistencial. Eso tenemos que tenerlo claro. Por tanto, si hablamos de especialidad de urgencias, no debemos caer en el error de pensar solo en las de hospital. Hay urgencias en atención primaria, hay urgencias en domicilios, en la calle, etc. Por tanto, lo primero es entender que sería una especialidad sin ámbito exclusivo para su ejercicio y además es importante que entandamos que es “transversal”, que abarca todas las materias, que es médica, pero también quirúrgica, ginecológica o pediátrica. Creo que esto último no será compartido por todos, pero es mi opinión. Hacer frente a cualquier urgencia es necesario, y su atención inicial sería lo característico de esta especialidad.

El volumen de trabajo de las urgencias (hablamos posiblemente del mayor número de atenciones, tras la de los médicos de familia y pediatras de atención primaria), por si solo ya podría justificar su existencia. A modo de ejemplo, las urgencias hospitalarias atendidas en los hospitales son aproximadamente un tercio del total las atendidas por las áreas médicas, quirúrgicas, ginecológicas y pediátricas juntas. Por tanto, por volumen está más que justificado que se reconozca como una especialidad y, además, de las de más actividad.

¿Cómo se llega al ejercicio de la profesión de “urgenciólogo”? No hay una sola vía de acceso. Hace años eran los internistas lo que con más frecuencia estaban como “médicos de puerta”, pero luego comenzó a ser asiduo y muy numeroso el médico de familia, hasta que en la actualidad, si no me equivoco, son mayoría. Pero no son los únicos. Hay reumatólogos, alergólogos, cirujanos, intensivistas, etc., cualquier médico de otra especialidad puede estar trabajando como médico de urgencias. Pero también es cierto que las condiciones de los servicios de urgencias no son iguales. La actividad que se realiza por el urgenciólogo no es siempre la misma. Por ejemplo, ¿en todos los servicios de urgencias suturan o hacen una punción articular, o ponen una férula de yeso, reducen una luxación, hacen una ecografía, etc. todos los urgenciólogos? ¿O unos si lo hacen y otros no, y además esto depende mucho de la especialidad que tengan?

Una especialidad, un MIR propio, unificarían de forma clara los conocimientos, las habilidades, las técnicas necesarias para atender las urgencias. Actualmente se llega a este trabajo por diferentes motivos. Están los que lo hacen por ser lo que más les gusta, quiero creer que los más,  pero también los que ven en estas plazas una puerta abierta por la que estar vinculado a un hospital: en unos casos pensando que es un paso obligado hasta llegar al servicio correspondiente, y en otros son la precariedad y la necesidad las que les obligan a estar en urgencias. No parece la mejor de las motivaciones.

No quiero entrar en los motivos por los que diferentes sociedades científicas reniegan de la creación de la especialidad, pues sería pisar un terreno encharcado y algunos callos. Pero tendremos que hacerlo alguna vez. Me gustaría un debate aséptico, un debate basado en necesidades asistenciales, un debate libre de “ataduras de intereses”, un debate basado tan solo en contenidos, habilidades, capacitaciones, etc., más allá de las posibles salidas laborales o defensa de intereses particulares.

Lo cierto es que la polémica sobre especialidad de urgencias no debería tener mucho mas recorrido. La tendencia mayoritaria en nuestro entorno, la realidad, la evidencia, nos llevara al final a un punto que parece claro, si es que lo quieres ver. Pero por el momento no se vislumbra la solución pactada, no se apean las diferentes partes de sus posiciones de partida, y así no llegaremos nunca a un consenso que dé satisfacción a todos los  implicados. Por ello me atrevo a concluir que es necesario y urgente que alguien organice este debate, un “círculo sanitario” que permita hablar y explicarse a todos los afectados.

Yo no me pronuncio, solo digo que: especialidad de urgencias,  ¿sí o no? Qué hablen los expertos.

CONTRAPORTADA de @mlalanda en la e-revista de @amytsmedicos: “Preparados para los desastres”. Siempre genial

CONTRAPORTADA. “Preparados para los desastres”, por Mónica Lalanda.

0

222 Monica Lalanda 3x3 cm

La Dra. Mónica Lalanda dedica su viñeta de la contraportada del Revista Madrileña de Medicina del mes de julio de 2017 a los “Desastres de… la climatología”. Un tema llamativo y recurrente de este mes, y también de los anteriores, puesto que cada vez que la climatología se muestra un poco más adversa de lo normal, la obsolescencia de hospitales y centros de salud mal conservados por falta de inversión en mantenimiento da lugar a goteras, inundaciones, caídas de techos, aparición de vectores, temperaturas en los centros de trabajo superiores a lo previsto en la legislación laboral, etc.

En AMYTS he hemos informado, criticado y propuesto soluciones como un aumento del gasto (en nuestra Comunidad está por debajo de la media) para que se dedique al mantenimiento regular de esas infraestructuras. Pero esta Consejería resulta ser impermeable a las críticas, mientras pacientes y profesionales pagan las consecuencia de la obsolescencia de las instalaciones mal conservadas.

objetos imprescindibles

CON FIRMA. “Llega el final de las OPEs, y me pregunto ¿y ahora qué?”, por Julián Ezquerra

CON FIRMA. “Llega el final de las OPEs, y me pregunto ¿y ahora qué?”, por Julián Ezquerra

0

226 Julian Ezquerra 3x3 cm

“En la incertidumbre encontraremos la libertad para crear cualquier cosa que deseemos”. Deepak Chopra.

Durante las últimas semanas se están publicando los resultados de las fases de concurso y calificaciones finales de muchas de las OPEs de especialidades hospitalarias. Nos alegra ver cómo se van cumpliendo plazos, se van vislumbrando finales de oposiciones y, con ello, cómo un importante número de compañeros adquirirán en breve el deseado calificativo de “fijo”, anteriormente denominado “propietario”.

Pero no todo son alegrías. Ahora llega un momento delicado. Un momento de incertidumbre. El tiempo de elucubrar, el tiempo de las opiniones interesadas. Las dudas que cada cual resuelve según su propio interés. Respuestas diferentes según procedan de los servicios, la dirección, las organizaciones sindicales o la propia Administración. ¿A qué viene todo esto?, se preguntará alguno. Sencillo. Es el momento de determinar qué plazas se ofertan para los nuevos fijos. A qué plazas se accede. Cómo se eligen. Quién las selecciona. Un tradicional juego de poderes, lucha de legitimidades y, en definitiva, tiempo de incertidumbre.

Hagamos una breve reflexión. Los aprobados tienen derecho a elegir plazas vacantes. También la Administración tiene el derecho de decidir qué vacantes se ofertan. Pero también es obligado aplicar los acuerdos de ceses. ¿Qué plazas están en juego? ¿Solo las de interinos o también las de los eventuales en plaza vacante? En este último caso, ¿qué ocurre con su contrato con fecha de finalización determinada? Muchas dudas y pocas respuestas.

La Administración tiene que mover ficha. Tiene que decidir qué plazas se ofertarán. ¿Cuándo se hará esto? Hay que iniciar un proceso de negociación con las organizaciones presentes en la Mesa Sectorial. Pero de momento no hay noticias. No será sencillo ni parece fácil llegar a un acuerdo satisfactorio para todos. ¿Qué prevalece? ¿El derecho a elegir plaza sin limitación o la compatibilización de este derecho con el menor perjuicio de terceros afectado?

Las últimas OPEs de especialidades hospitalarias se resolvieron de una forma un tanto especial. Se ofertaron las plazas vacantes que ocupaban los aprobados y aquellas que fueron necesarias para completar la oferta, seleccionadas sin criterio oficial reconocido, aunque sí conocido por quienes vivimos de cerca esta situación. Presiones de Jefes de Servicio, relación de fuerza y peso del Servicio y Hospital, posterior juego de poderes y “comisiones de servicios” discrecionales fueron señas de identidad de este proceso. ¿Repetiremos esta situación? ¿Es lo correcto?

Todo esto se enmarca en la carencia de estructuras de plantillas orgánicas que respondan a las necesidades basadas en una correcta planificación. Tenemos una más que evidente carencia de planes serios de cada hospital. Servicios y carteras determinadas, plantillas adecuadas a las necesidades, falta de relación de puestos de trabajo, plantillas acordes a la realidad del servicio y que determinen con certeza las plazas “perfiladas” bajo criterios homogéneos, etc. son una necesidad y su falta permite que se mantenga esta especie de “interesado caos organizado” que tenemos.

La incertidumbre puede generar cierto grado de inquietud, algo que nos da libertad para crear lo que queramos, como dice Deepak Chopra, pero que no sé si es lo mejor en el ámbito en el que nos movemos. La “anarquía organizativa” no es deseable ni justa en el entorno del empleo público, que se debe mantener dentro de la certidumbre y las reglas de juego conocidas.

¿Qué sería lo correcto? Pensamos que cada año deberían publicarse las vacantes a 31 de diciembre y vincularlas a una OPE determinada. Dichas plazas se conocerían “a priori” con la convocatoria de cada OPE. Así se evitarían discrecionalidades, “chanchullos”….y falta de objetividad.

Julián Ezquerra Gadea
Médico de familia. Secretario General de AMYTS

Última e-revista de @amytsmedicos hasta septiembre, como siempre, imprescindible

er226

Disponible el Nº 226 de la E-Revista de AMYTS, (SEGUNDA ÉPOCA) del 24 al 30 de julio de 2017.

Accesible en: http://amyts.es/e_revista/

EL PRESENTE NÚMERO CONSTITUYE EL CUARTO Y ÚLTIMO AVANCE DE LA REVISTA MADRILEÑA DE MEDICINA CORRESPONDIENTE AL MES DE JULIO DE 2017. ISSN: 2340-4302. DURANTE EL MES DE AGOSTO NO HABRÁ EDICIONES, VOLVEREMOS CON TODOS Vds. EL 9 DE SEPTIEMBRE”

SUMARIO:
01. ACTUALIDAD. Hacienda se compromete a negociar las 35 horas semanales en Sanidad en septiembre.
02. PROFESIÓN. “Características de las guardias en los servicios de Urgencias”, nuevo apartado del estudio de AMYTS sobre los MIR.
03. PROFESIÓN. “Manual del médico jubilado julio 2017. Pasos a seguir ante la jubilación”.
04. CON FIRMA.“La historia médica electrónica”, por Pilar Riobó.
05. CON FIRMA. “Estimado Sr. SERMAS, le regalo 13 años de trabajo” por Facultativos de la Fundación Jiménez Díaz.
06. CON FIRMA.“Llega el final de las OPEs, y me pregunto ¿y ahora qué?”, por Julián Ezquerra.
07. CONTRAPORTADA.“Preparados para los desastres”, por Mónica Lalanda.

Si quieres estar informado, no dejes de leer la e-evista de @amytsmedicos

er225

Disponible el Nº 225 de la E-Revista de AMYTS, (SEGUNDA ÉPOCA) del 17 al 23 de julio de 2017.

Accesible en: http://amyts.es/e_revista/

EL PRESENTE NÚMERO CONSTITUYE EL TERCER AVANCE DE LA REVISTA MADRILEÑA DE MEDICINA CORRESPONDIENTE AL MES DE JULIO DE 2017. ISSN: 2340-4302.

SUMARIO:
01. ACTUALIDAD. La Consejería de Sanidad trata de defenderse de las críticas por su mala gestión.
02. ACTUALIDAD. Nuevo documento del SERMAS con aclaración de dudas sobre Carrera Profesional.
03. ACTUALIDAD. Medicina y Universidad.
04. ACTUALIDAD. OPE 2015, PSIQUIATRÍA (listados provisionales de méritos), MICROBIOLOGÍA Y NEUROLOGÍA (calificaciones definitivas).
05. PROFESIÓN.Las guardias de los MIR en los servicios de urgencia madrileños.
06. ÁREA MIR. #ALERTAMIR: Claves para la seguridad jurídica de los médicos residentes.
07. CON FIRMA.“Carrera Profesional para todos”, por Julián Ezquerra.

Buen desayuno y lectura de la e-revista de @amytsmedicos, un clásico del domingo

“Es hora de ordenar las ideas”. Nuevo artículo en @redaccionmedica

Es hora de ordenar las ideas

Lunes, 10 de julio de 2017, a las 22:30
Las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas. Santiago Ramón y Cajal

Pongamos que hablo de Madrid, pero no solo.

Planificar, ordenar, organizar, relación de puestos de trabajo, plantillas orgánicas, plantillas funcionales, servicios, referencias, camas, alianzas, etc.; muchos conceptos, muchas dudas, muchas debilidades y el Sistema Sanitario ni sabe, ni quiere, ni se atreve a acometer en serio el problema.

Años de INSALUD que permitían el crecimiento limitado y con control; y después años de trasferencias y, con ello, todo lo contrario. Los Servicios de Salud están controlados y bajo la tutela de Hacienda, pero solo en lo que hace referencia a los aspectos de gasto, que se creen que controlan, eso que se llaman plantillas orgánicas y presupuestadas. La realidad es otra. Fuera de plantilla, al amparo de la eventualidad, los centros sanitarios han crecido y lo han hecho sin una planificación adecuada.

¿Qué servicios presta el Sistema Sanitario? ¿En qué centros se hace y cómo se hacen los servicios de referencia? ¿Todos los Hospitales deben ser iguales? ¿Quién se cree realmente eso de que existen Hospitales comarcales, terciarios o Universitarios? ¿O de categoría/nivel 1, 2 o 3? ¿Qué hospitales deben tener “plazas perfiladas”? ¿Cuántas y cuáles? ¿Todos los centros de salud deben ser iguales? Son muchas preguntas y podría añadir unas cuantas más.

Es posible que yo no me entere, también que mis conocimientos sean muy limitados, o que sea un zoquete y tenga que esforzarme más. Pero la realidad es que el Sistema Sanitario parece el “ejército de Pancho Villa”. Cada Hospital crece a su conveniencia, los servicios y la cartera que prestan dependen de la fuerza, las ideas y apoyos del gerente de turno; o del peso y la presión de los jefes de servicio; o del apoyo “institucional/político”; o de otros muchos factores que ya conocemos. Lo que sí parece es que no depende de un plan organizado, de una planificación (por cierto, para esto hace falta tener una cabeza pensante y no todos los Servicios de Salud la tienen) y de un mínimo de claridad.

Unas sencillas ideas de quién no sabe nada de esto y por ello a lo mejor es más fácil entenderlo. Es que los expertos se lían en las ideas, quieren tener todo tan estudiado, tan medido, tan controlado, que ya se sabe, al final todo “manga por hombro”.

Mapa sanitario de la Comunidad. Censo de centros, con sus carteras de servicios, sus necesidades, sus prioridades, sus plantillas (por especialidades, desglosadas en generalistas y “perfiladas”), clasificación de los centros sanitarios, necesidades actuales y a medio y largo plazo, plan de crecimiento/modificación/reconversión/director/sustitución…

Adecuación de estructuras, de plantillas, de organización asistencial; PLANIFICACION y al frente unos responsables que sepan, que entiendan y que hagan su trabajo sin prisa pero sin pausa. Cuanto más se tarde, mas caos y descontrol y, con ello, ganancia de unos pocos.

Situaciones reales son, por ejemplo, que en un hospital comarcal se realicen cirugías propias de un terciario; o que todas las plazas de especialidades se quieran “perfilar”, incluso inventando lo que no tiene sentido y solo para justificar la contratación de quien ya se sabe será el siguiente; hospitales en los que todos son “superespecialistas” de unas “superespecialidades” no reconocidas; hospitales en los que se quiere hacer de todo, aún a expensas de no tener casuística suficiente.

Pero también en Atención Primaria vemos centros de salud en los que las tarjetas se asignan por unos inadecuados “umbrales” que igualan lo que no lo es; en los que es indiferente si es docente o no; en los que no se tiene debidamente en cuenta las condiciones socio-demográficas; o dispositivos de urgencias de “segunda categoría” (para la Administración, no se entienda mal) como los SAR de Madrid o los clásicos PAC, en los que el médico y enfermera se bastan solos, sin apoyo administrativo o de celador; puedo seguir, pero no quiero cansar.

Todo esto solo son ideas; unas ideas que ya vienen de lejos. Hagamos caso al sabio Ramón y Cajal y hagamos algo con las ideas.

La e-revista de @amytsmedicos no conoce las vacaciones. Cada domingo, fiel a sus lectores

Logo amyts ampliado

Nueva entrega de la e-revista de @amytsmedicos. Genial contraportada de @mlalanda

“De lo utópico a lo posible”. Nuevo artículo gracias a @redaccionmedica

Viernes, 30 de junio de 2017, a las 12:10
Decía José Ingenieros que “En la utopía de ayer, se incubó la realidad de hoy, así como en la utopía de mañana palpitarán nuevas realidades”; frase que resume muy bien lo que a continuación quiero expresar.

Estamos inmersos en un momento en el que la necesidad de ver una salida al problema de la precariedad, la temporalidad y la permanente discusión sobre el modelo de relación laboral para los profesionales sanitarios, hace necesario buscar alternativas y perder el miedo a expresarlas en público. Parece que solo hay un camino posible, el camino marcado por la actual Ley, lo que contempla el Estatuto Marco y el Estatuto Básico del Empleado Público.

Las Leyes, los Decretos, las normas, son el resultado de lo que nuestros representantes políticos deciden configurando las mayorías necesarias. Por tanto, todo es posible, todo es susceptible de ser cambiado, solo hace falta voluntad política y entendimiento.

Ya he manifestado en más ocasiones que hay alternativa al modelo actual de acceso a la función pública en Sanidad. Incluso, y con los actuales marcos de regulación, es posible una interpretación diferente que ampare lo que planteo. Hay algo que no podemos cuestionar, y es que el acceso al empleo público debe seguir enmarcado por el respeto a los criterios de “igualdad, mérito, capacidad, publicidad y libre concurrencia”. En esto no caben dudas ni interpretaciones interesadas. También es cierto que estos principios no siempre se cumplen (o incluso raramente se cumplen) en su totalidad.

La Sanidad Pública, el Sistema Nacional de Salud, la Medicina en general, tiene una vitalidad tal que hace necesario adaptar los métodos de selección a la realidad. No podemos seguir anclados en el modelo actual, el del “personal estatutario”, una denominación que parece más moderna pero que no es otra cosa que un modelo de funcionario clásico de siglo XIX, que no es el más adecuado en los momentos actuales.

Cada año son miles los profesionales sanitarios que se deben incorporar al sistema, entre otras cosas por tener una estructura etaria que hace que en los próximos 10 años sea necesario el recambio de al menos un tercio de los mismos. Con el sistema actual, las famosas “ofertas de empleo público”, somos incapaces de hacer un relevo ordenado, ágil, eficiente, y, sobre todo, que respete el derecho a un trabajo estable y no sometido a las tasas de temporalidad actuales. Una oposición para sanitarios, desde que se aprueba hasta que se convoca y se desarrolla, supone en torno a los 4 o 5 años, aunque ya sabemos que siempre hay excepciones, pero son las menos.

Un médico tipo tiene una trayectoria que, en líneas generales, es muy similar. Se inicia con un acceso complicado y difícil a la universidad (los estudios de Medicina siguen siendo accesibles solo a un grupo muy selecto de estudiantes); después vienen esos 6 largos años de estudio duro e intenso (intentaron llamarnos “grado”, como otros muchos no precisamente iguales en exigencia); a continuación, y tras superar el examen para acceso a la formación especializada, obtienes una plaza para poder formarte durante otros 4 o 5 años. Al finalizar este periodo, la Administración te otorga un título de médico especialista, que certifica tu capacidad para ejercer como tal.

Y entonces comienza el verdadero “calvario”. Años de empleo temporal, con suerte alguna interinidad, las mas de las veces sustituciones, contratos de guardias, eventuales, etc. Todo ello con un modelo de acceso que, en el caso de especialistas hospitalarios, al menos en el SERMAS, no se rige por los criterios antes mencionados. No hay igualdad, ni se valoran méritos, ni hay publicidad y libre concurrencia. Solamente “estar en el lugar oportuno y en el momento adecuado”, “caer en gracia al jefe”, o tener un “perfil para una plaza con nombre”. Esta es la realidad.

Por eso vuelvo a soñar que puede ser real que algo utópico deje de serlo. Hace años que se inventó la solución, y se llama el “concurso abierto y permanente”. Que fácil sería que en el siglo XXI, en la era digital, cada profesional disponga de una carpeta personal en la que una vez “capacitado para el ejercicio de su especialidad”, pueda entrar en una lista baremada de méritos que sería la que nutre de forma ágil y sencilla de profesionales al sistema, con contratación/nombramiento como personal fijo, en tiempo real, y sin periodos de años de temporalidad. ¿Qué impide hacer esto? Que nos lo digan, y pongámonos a acometer los cambios normativos necesarios para posibilitarlo.

De verdad, creo que es cuestión de voluntad política. Pero claro, ahí me entran las dudas. ¿Existe voluntad de cambio?, o, por el contrario, ¿el sistema actual de precariedad le interesa a nuestros gobernantes? Mucho me temo que esta es la realidad y el mayor impedimento para hacer que lo utópico sea posible.

La visión crítica de un médico sobre el "sistema". Dar opinión y comentar la información, sobre todo sanitaria, pero no exclusivamente. Me interesa lo que sucede y el entorno.